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Vacunación contra el COVID-19: un acto de autoprotección y de solidaridad

Itziar de Lecuona y Fernando García López*

05/04/2021

Con la inmunización voluntaria se armoniza el respeto a las personas con el logro del bien común sin tener que recurrir a la obligatoriedad para preservar la salud de la población.

* Itziar de Lecuona es doctora en Derecho y Máster en Bioética y Derecho por la Universidad de Barcelona. También ejerce como profesora agregada del departamento de Medicina y directora del Observatorio de Bioética y Derecho – Cátedra UNESCO de Bioética de la Universidad de Barcelona. Fernando García López es médico epidemiólogo del Área Neurodegeneración, Envejecimiento y Salud Mental, Centro Nacional de Epidemiología, Instituto de Salud Carlos III. Además es miembro del Observatorio de Bioética y Derecho y profesor del Máster en Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona.

A pesar de que es preferible que la vacunación sea voluntaria, existe amparo normativo en nuestro ordenamiento jurídico para poder imponer la vacunación obligatoria / © AdobeStock
La vacunación no es exclusivamente un asunto personal, porque va a contribuir decisivamente al control de la pandemia / © AdobeStock

Las vacunas contribuyen a la prevención de múltiples enfermedades infecciosas. Algunas de las más eficaces han conseguido resultados históricos para la humanidad: la viruela es la única enfermedad infecciosa humana erradicada por completo, gracias a la vacunación, mientras que la vacuna contra la poliomielitis ha evitado la parálisis a millones de personas y es una enfermedad en fase de erradicación. 

La vacunación es un acto de autoprotección y de solidaridad al mismo tiempo. Es cierto que las personas que se vacunan se exponen al riesgo de padecer ciertos efectos, pero en el caso de las vacunas frente al COVID-19, los beneficios para las personas y para la sociedad son muy superiores a sus riesgos. 

“En España, aunque las vacunas no son obligatorias, hay una conciencia generalizada de que son beneficiosas para las personas que se las ponen y para toda la sociedad”

No es solo un asunto personal

Por razones de respeto hacia las personas, sería preferible que la vacunación fuese una decisión individual. Sin embargo, en condiciones como las actuales de pandemia, la vacunación no es exclusivamente un asunto personal, porque va a contribuir decisivamente al control de la pandemia y, con ello, a mejorar ostensiblemente la salud de la población, a promover el bien común, del que la sociedad y los individuos que la componen se beneficiarán.

En España, aunque las vacunas no son obligatorias, hay una conciencia generalizada de que las vacunas son beneficiosas para las personas que se las ponen y para toda la sociedad. Según las últimas encuestas, la intención de vacunarse ha subido al doble desde los primeros momentos en que estuvieron disponibles y hoy la aceptación supera el 80%. 

Información clara y sencilla

De las autoridades sanitarias depende que la población sea informada de forma clara y sencilla sobre la vacunación frente al COVID-19, tome conciencia de sus enormes ventajas frente a sus escasos riesgos y valore de manera solidaria los beneficios que ocasionarán. 

“A más información y fácil acceso para el público, mayor confianza de este en el sistema de salud y en sus directrices y recomendaciones”

Las autoridades tienen el deber de la máxima transparencia y de la rendición de cuentas en los procesos de creación y distribución de vacunas, incluidos los criterios para su acceso y los conflictos de intereses existentes. A más información y fácil acceso para el público, mayor confianza de este en el sistema de salud y en sus directrices y recomendaciones. 

En nuestro contexto, el desarrollo de medicamentos y vacunas se financia en buena parte con dinero público que proviene de los contribuyentes, quienes tienen derecho a disfrutar de los beneficios, que se traducen en el acceso a las vacunas y en el conocimiento generado en los procesos de investigación en los que también han participado voluntarios sanos de forma altruista y solidaria.

Avanzar todos juntos

Las autoridades sanitarias y los medios de comunicación deben colaborar para proporcionar y transmitir los argumentos necesarios para la toma de decisiones libre e informada de las personas y poder avanzar en la gestión de la pandemia con la implicación de la sociedad. 

Esperamos que la mayoría de los ciudadanos residentes en España se vacunen voluntariamente contra el COVID-19, con lo que se podrá armonizar el respeto a las personas con el logro del bien común sin tener que recurrir a la obligatoriedad para preservar la salud de la población.

 

Licencia Creative Commons

Esta tribuna se publicó originalmente en la web de la agencia SINC y tiene una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.

AVISO: Este artículo recoge el análisis de una o varias fuentes expertas según la evidencia científica disponible en el momento de su publicación y podrá ser actualizado si surgen nuevas evidencias.

Agencia Sinc

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